TIPOS DE PANELES SOLARES QUE TRANSFORMAN LA LUZ DEL SOL EN ENERGÍA

Se habla mucho del autoconsumo y de la oportunidad de aprovechar recursos naturales – como los rayos de sol- para generar tu propia energía, pero ¿sabemos realmente cómo funcionan los paneles fotovoltaicos y qué implicación tiene instalarlos en el tejado de tu propia casa?

Hoy te queremos explicar de forma sencilla los tipos de paneles solares fotovoltaicos que existen y cómo logran generar energía eléctrica a partir de la mera radiación solar.

Dos tecnologías

Existen dos tecnologías diferentes que distinguen dos tipos de paneles solares: la térmica y la fotovoltaica. Los paneles solares fotovoltaicos generan electricidad provocada por reacciones químicas derivadas de la radiación- y los paneles solares térmicos aprovechan la radiación para calentar los fluidos que contienen. Nosotros abordaremos la tecnología que consideramos más eficiente: la fotovoltaica.

Tipos de paneles solares

Lo primero que debes saber es que los paneles solares fotovoltaicos están compuestos por celdas. El tipo de panel depende del proceso tecnológico por el que se hayan fabricado estas celdas. Según esto, hay tres tipos:

  1. Paneles con celdas monocristalinas:

    ¿Cómo son? Están compuestas de secciones de un único cristal de silicio trabajado a altas temperaturas que da lugar a láminas de unos 0,3 mm de espesor. Los paneles se  caracterizan por la forma octogonal o circular de sus células.
    ¿Qué virtudes tienen? Son los más eficientes y las más estables a lo largo del tiempo, aunque también son los más caros de producir.

  2.  Paneles con celdas policristalinas:

    ¿Cómo son? Están compuestos por multitud de partículas cristalizadas de silicio con estructuras espontáneas.
    ¿Qué virtudes tienen? Tienen un rendimiento medio con un coste medio también.

  3. Paneles con celdas amorfas:

    ¿Cómo son? Están compuestos por una delgada capa de amorfo de silicio que se deposita sobre diferentes materiales como el cobre o el selenio creando células flexibles e integradas en diferentes materiales.
    ¿Qué virtudes tienen? Son los menos eficientes, no recomendables si se quiere lograr estabilidad y productividad a largo plazo.

Los paneles tienen un aspecto acristalado, debido al cuerpo de vidrio que las recubre y se realizan con un material proveniente del cuarzo llamado “silicio metalúrgico”. Para obtenerlo se someten las piedras de cuarzo a procesos de reducción con carbono y después a destilaciones químicas que purifican el material hasta que resulta óptimo para la fabricación de los paneles.

La “magia” de transformar la luz del sol en energía

Te preguntarás cómo pueden “mágicamente” estas estructuras transformar en energía la luz del sol. Lo hacen gracias al “efecto fotovoltaico”. Este efecto hace que los átomos de silicio desprendan electrones que, al tener carga negativa, son atraídos por un lado de las celdas, generando una corriente eléctrica. Los paneles recogen esta corriente a través de un cableado que almacena la energía. La producción de cada panel depende de varios factores, como el número de celdas, la calidad del propio panel y, por supuesto, el nivel de radiación solar.

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