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26 marzo 2021
Qué es la energía solar y para qué sirve
Tiempo estimado de lectura: 3 minutos
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qué es la energía solar

La energía solar se produce como consecuencia de la luz que emite el sol (energía fotovoltaica) o de su calor (energía termosolar o térmica). Gracias a la energía solar producimos por lo tanto electricidad o calor.

La energía solar es una energía renovable, es decir, una energía que usa un recurso inagotable que se regenera de forma natural, como es el astro rey, el cual parece ser que estará disponible como fuente de energía unos 7.000 millones de años más.

Además de renovable, la energía que proviene del sol es limpia, ya que para producirla no hay que quemar combustibles fósiles que emiten gases de efecto invernadero a la atmósfera.

Tipos de energía solar

Capturamos la energía solar mediante paneles y espejos. Podemos dividir la energía solar en diferentes tipos en función de su origen y de su procesamiento:

Energía solar térmica

Es la que utiliza la energía del sol para producir calor, transformando posteriormente este calor en energía mecánica y a partir de ésta en energía eléctrica o bien en agua caliente y calefacción.

 

Son las instalaciones formadas por colectores o captadores solares que se colocan en el tejado de casas y edificios para capturar la radiación solar convirtiéndola en calor. La energía solar térmica puede aprovecharse tanto para uso doméstico como a gran escala.

Energía solar fotovoltaica

 Es la que obtiene directamente la electricidad a partir de la radiación solar mediante la instalación de paneles solares fotovoltaicos con células de silicio que transforman la luz y calor del sol en electricidad. Igual que la energía solar térmica, estas placas solares pueden utilizarse tanto a nivel doméstico como en grandes instalaciones.

Energía solar pasiva

Es la que no utiliza ningún mecanismo que la recoja y la trate, sino que se consigue gracias a la arquitectura bioclimática. Son casas o edificios que mediante el uso de diferentes materiales y orientaciones utilizan la energía solar captada durante el día para mantener cálida la construcción durante la noche, consiguiendo una climatización perfecta en cada momento.

Beneficios de la energía solar

Aunque existen otros tipos de energías renovables como la eólica, hidráulica o geotérmica, la energía solar es una de las más sencillas de producir.

Son múltiples los beneficios que nos aporta, veamos a continuación algunos de los más importantes:

  • Su precio: Es una de las energías más económicas de producir ya que el precio de las placas y los paneles solares se ha reducido notablemente en los últimos años gracias a la alta demanda.
  • Independencia energética: Favorece una mayor independencia energética de muchos países subdesarrollados.
  • Es ecológica: Ayuda a no fomentar el calentamiento global, ya que es una energía que no emite gases de efecto invernadero, luchando de esta forma contra el cambio climático.
  • Renovable e inagotable: La energía del sol no es finita a corto plazo y está disponible en todo el mundo, durante al menos, unos 7.000 millones de años más.
  • No contamina: Su transformación en energía térmica o fotovoltaica no produce sustancias tóxicas ni contaminantes que perjudiquen al medio ambiente, ni para el aire ni para el agua. Es completamente limpia.
  • Genera riqueza local: Ya que al estar disponible en cualquier parte del planeta evita que se tenga que importar la energía, apoyando al empleo y crecimiento económico de la zona.
  • Reutilizable: La energía excedentaria generada por estas instalacione se puede verter de vuelta a la red y ser utilizada en otro lugar o por otros usuarios.
  • Adaptable: Desde instalaciones de uso doméstico en pisos o chalets a grandes plantas solares.

Cómo se transforma

El sol nos proporciona calor y luz, que serán utilizados para producir energía térmica y fotovoltaica. En el primer caso el calor se capta mediante paneles o espejos que absorben los rayos del sol mediante un receptor que alcanza temperaturas de hasta 1.000 ºC y calienta un fluido.

Este fluido es utilizado bien para circuitos de calefacción y de agua caliente o bien para producir vapor. El vapor mueve una turbina que producirá electricidad.

En el segundo caso, la luz que nos brinda el sol es recogida por paneles solares fotovoltaicos que están formados por células o celdas solares. Estas transforman la luz (fotones) en energía eléctrica (electrones) gracias al llamado efecto fotoeléctrico, por el que determinados materiales absorben fotones (partículas lumínicas) y liberan electrones, generando así una corriente eléctrica

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