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5 mayo 2021
Tipos de instalación solar fotovoltaica
Tiempo estimado de lectura: 3 minutos
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tipos de instalación solar fotovoltaica

Gracias a las instalaciones solares fotovoltaicas podemos aprovechar la energía generada por la radiación del sol para convertirla en energía eléctrica.

 

Una instalación fotovoltaica está formada por diversos componentes que permiten que ésta funcione captando la energía solar. 

 

Estos componentes o módulos fotovoltaicos son los responsables de efectuar la conversión de radiación solar en energía eléctrica continua, y más tarde el inversor se encargará de convertirla en alterna para el consumo. 

 

La instalación solar fotovoltaica está compuesta por los paneles solares, el inversor solar

 

Existen diferentes tipos de instalaciones solares fotovoltaicas y deberemos investigar en profundidad las características de cada una de ellas para poder decidir cuál es la que más se ajusta a nuestras necesidades e intereses.

 

Factores a tener en cuenta antes de elegir un tipo de instalación fotovoltaica 

Para poder tomar la decisión más correcta a la hora de elegir un tipo u otro de instalación fotovoltaica conviene tener en cuenta diversos factores

 

  • Las preferencias de cada propietario en lo que a consumo de energía eléctrica se refiere. 
  • La localización de la vivienda o el edificio. 
  • El acondicionamiento de la vivienda o edificio y de los elementos que puedan suponer una gran demanda energética. 
  • Los objetivos perseguidos con la instalación. 
  • El presupuesto del que se dispone para llevar a cabo la instalación. 

Veamos a continuación las diferentes características de cada tipo de instalación para comprobar cuál es la opción que mejor se adapta a nuestras necesidades. 

 

Los diferentes tipos de instalaciones solares fotovoltaicas 

  • Instalación solar fotovoltaica conectada a la red eléctrica o de autoconsumo directo: Se instala en viviendas o edificios donde existe suministro de la compañía eléctrica, con el objetivo de reducir el consumo de energía de la red y ahorrar en la factura de electricidad asegurando además, una energía 100% limpia. Esto se consigue gracias a la producción de electricidad que aportan las placas solares. Estas instalaciones están formadas normalmente por paneles solares, por un inversor de conexión a red y un contador. 
  • Instalación solar fotovoltaica aislada o desconectada de la red eléctrica: Permite el suministro energético en las viviendas o edificios en los que no hay acceso a la red eléctrica, no existe un contrato con la compañía de electricidad, o que por voluntad propia se desea la desconexión de la red. Estas instalaciones están compuestas normalmente por paneles solares, un regulador de carga, un inversor y baterías para almacenar la energía y de esta forma poder utilizarla durante la noche.

Instalaciones solares fotovoltaicas conectadas a la red eléctrica 

Este tipo de instalaciones son las que permanecen enganchadas a la red eléctrica. Dan prioridad al autoconsumo generado gracias a la energía de la instalación fotovoltaica mientras pueden contar con ella, y cuando no es así reciben la energía de la red eléctrica. 

 

En este tipo de instalaciones, los excedentes procedentes de la energía solar (energía generada y no consumida) se gestionarán de diferentes maneras: 

Instalación solar fotovoltaica de autoconsumo acogida a compensación

Utiliza los excedentes energéticos para rentabilizar económicamente la energía sobrante y no consumida. Esta energía se transfiere a la red eléctrica y a cambio recibimos una compensación en forma de descuento en la factura de electricidad.

  

Este tipo de instalaciones son muy rentables, ya que la inversión en la instalación se amortiza antes y se une a la compensación de los excedentes hace que se pueda amortizar la inversión en un periodo de tiempo de entre unos 3 y 5 años.  

Instalación solar fotovoltaica de autoconsumo con acumulación en baterías 

Esta opción consiste en transferir el excedente de energía a la batería que hay en la instalación, para poder consumirlo durante las horas en las que no hay luz solar. No obstante, el sistema permanece conectado a la red eléctrica para que cuando se acabe la energía acumulada en la batería se pueda seguir consumiendo de la red.

 

Hay que tener en cuenta que el hecho de añadir las baterías a la instalación supone bastante incremento, pudiendo suponer el doble de precio en el caso de las pequeñas. 

Instalación solar fotovoltaica de autoconsumo sin excedentes 

Este tipo de instalaciones no transfiere energía sobrante a la red eléctrica. Estas instalaciones llevan por lo tanto un mecanismo antivertido que se comunica directamente con el inversor para que no se produzca más energía de la consumida, evitando que ésta se transfiera a la red. 

 

Este tipo de instalaciones son las que se utilizan en el caso de que la legislación vigente no permita transferir energía sobrante a la red eléctrica y para empresas que utilizan al momento toda la energía que generan, como en el caso de las fábricas.

Instalaciones solares fotovoltaicas aisladas o desconectadas de la red eléctrica  

Este tipo de instalaciones no están conectadas a la red eléctrica.

Están compuestas por un inversor cargador y un grupo electrógeno que permite el almacenamiento de energía para ser utilizada posteriormente en los momentos en los que no hay luz solar.  

 

Como punto negativo es que necesitan un mayor número de paneles solares en comparación con las instalaciones de autoconsumo, además de la inversión en baterías. 

 

Las instalaciones desconectadas de la red son para las viviendas o negocios que por su ubicación se encuentran aisladas de la red eléctrica. 

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